Mar 29

La prueba del Volkswagen 1956

MI PRUEBA DEL VOLKSWAGEN fue desde Los Angeles a San Diego, pasando la frontera hasta Mexicali, México, y regresando a través de montañas y campos desiertos. El recorrido total fué de 1013 kilómetros, incluyendo varios ensayos en el desierto y sobre elevadas rutas sinuosas.

VW 1956 el modelo probado por Clymer

Debido a que el coche es pequeño y corto (su distancia entre ejes solamente es de 2.41 metros), sus características de estabilidad y manejo posiblemente asombren a la mayoría de los conductores comunes y corrientes. En realidad, el funcionamiento y la seguridad de este auto alemán son sobresalientes. Durante un tramo de más de 150 kilómetros, tuve que hacerle frente a fuertes vientos de proa y laterales, sin que el Volkswagen perdiese estabilidad en ningún momento; no obstante, cada vez que me pasaba algún autobús o camión grande, pude comprobar que en ese instante el coche mostraba una ligera oscilación lateral. Su seguridad en la carretera se debe en parte al hecho de que la tabla del piso se encuentra a unos ocho centímetros debajo de la parte superior del bastidor, ya cinco centímetros debajo del estribo.
El motor de cuatro cilindros opuestos horizontalmente, con enfriamiento por aire, tiene un desplazamiento de sólo 1.59 litros (aproximadamente la mitad de ciertos motores que se usan en las motocicletas norteamericanas más potentes).
El VW marcha sin esfuerzo alguno a 115 kilómetros por hora. Aun a esta velocidad su estabilidad era tan buena, que más de una vez quité ambas manos del manubrio pasando hasta 10 segundos antes de que fuera necesario gobernar la dirección de nuevo.
Su índice de compresión es de 6.6 a 1, una cifra baja de acuerdo con las normas norteamericanas, y la gasolina ordinaria resulta satisfactoria. El motor es muy asequible para cualquier trabajo de reparación y, si fuese necesario, la máquina completa y la transmisión pueden desmontarse en unos 30 minutos. El motor es de fabricación sumamente esmerada y el manual de instrucciones establece que “no se requiere período de asentamiento y que el coche puede manejarse desde el primer día a las velocidades máximas recomendadas para los diferente cambios.”


La transmisión de cuatro velocidades cambia fácilmente y sin ruido alguno.

El engrane superior (la cuarta) debe usarse para velocidades de más de 55 k.p.h. En pendientes moderadas y cuando haya mucho tránsito, la tercera es más deseable.

Mi velocidad máxima en tercera fué de 95 k.p.h., aun cuando no se recomienda una mayor de 70. La marcha atrás se encastra oprimiendo la palanca hacia abajo y moviéndola hacia la izquierda y hacia atrás.
Debido al sistema de suspensión que emplea barras de torsión delante y detrás y ejes traseros con montaje independiente, el coche puede tomar las curvas rápidamente, sin casi ningún bamboleo o deslizamiento lateral.
La reducción de la dirección es muy rápida, requiriéndose solamente 2.4 vueltas del manubrio para el máximo de giro. El coche es sumamente fácil de estacionar. A pesar de su poca altura, el franqueo mínimo del VW es de 17.3 centímetros: casi tanto como el del coche norteamericano corriente.
El kilometraje de la gasolina fué extraordinariamente elevado, aun a altas velocidades, sin haberse consumido una gota de aceite. La capacidad del cárter es sólo de 3.5 pintas. Algo notable en el Volkswagen es que su tanque de gasolina a pesar de que sólo contiene 40 litros, permite que el coche recorra una gran distancia sin reabastecerlo. Un suministro de reserva de gasolina, de unos 5 litros, (que se abre mediante una palanca en la base del tabique contrafuego) constituye una característica excelente, ya que permite andar 65 kilómetros adicionales, después de haberse agotado el combustible del tanque principal.
El sistema de enfriamiento por aire del motor trabaja a la perfección. Durante mi prueba, conduje el coche en baja más de 15 kilómetros en el desierto de Mojave, con una temperatura de 43 grados centígrados, sin que la máquina se sobrecalentase la más mínimo. Como es natural, la ausencia de agua que pueda hervir es una verdadera delicia.
Los frenos son excelentes, sin que mostraran evidencia de debilitamiento al detener el coche después de alcanzar altas velocidades o al desender pendientes agudas. Los pedales del freno y del embrague están demasiado cerca uno del otro; por la menos para una persona que tenga los pies grandes. La distancia entre el acelerador y el pedal del freno debiera ser menor; o bien la palanca del acelerador debiera ser más alta, o el pedal del freno más bajo. La palanca del freno de emergencia está situada entre los dos asientos frontales y funciona mediante un tirón hacia arriba; se trata de un mecanismo muy eficiente y sumamente fácil de operar.
Tanto la amplitud longitudinal como la vertical en este coche son sorprendentes. A diferencia de otros autos deportivos extranjeros, la entrada y salida del Volkswagen no supone trabajo alguno. Las puertas son anchas, livianas y fáciles de abrir y cerrar; A pesar de la poca altura de este coche, sus puertas tienen mayor franqueo que las de algunos automóviles norteamericanos. La posición de conducción es cómoda. Cada asiento frontal se ajusta independientemente, de acuerdo con el gusto del que lo ocupe. Una pequeña palanca permite seleccionar tres diferentes ángulos de inclinación para el asiento trasero.
El acabado interior está perfectamente elaborado y el panel de instrumentos es muy Sencillo pero bien distribuido. En la tapicería se emplea imitación de cuero de alta calidad. El tanque de gasolina y la rueda de repuesto se hallan bajo la cubierta frontal. Este capó se cierra desde dentro del coche y se abre tirando de una perilla situada en el panel de instrumentos. También hay espacio para llevar equipaje bajo el capó, además del sitio que existe detrás del respaldo del asiento trasero. Un pequeño bolsillo en la puerta izquierda se usa para mapas y otros artículos diminutos. En general, el VW , a pesar de su pequeño tamaño, tiene bastante espacio para equipaje. Delante del asiento frontal derecho hay un cenicero y un compartimiento de guantes.

El Volkswagen carece de medidor de gasolina, pero el suministro de reserva de combustible proporciona suficiente tiempo de advertencia.

Tiene además indicador de dirección, y una luz de aviso, de color verde, para la presión del aceite, y una roja para el generador y el sistema de enfriamiento.
La operación de los pedales del freno y del acelerador requieren una presión moderada. El pedal del acelerador está provisto de un rodillo en su parte superior. Una buena característica es el hecho de que la palanca del acelerador tiene un movimiento largo, lo cual elimina cualquier operación de acción rápida sensible.
La distribución de la calefacción es satisfactoria. El aire caliente del motor pasa al interior de la carrocería a través de conductos, y se regula mediante una perilla ubicada en la base de la palanca de cambios. El descongelador es también de buena calidad.
La carrocería da la sensación de ser sólida, lo que sin lugar a dudas se debe a que aquélla v el bastidor están soldados como una sola unidad. Durante mi prueba no escuché traqueteos ni chirridos. Para abrir las ventanillas, se requieren tres vueltas de las manivelas; éstas son más bien de tamaño pequeño. Considero que esta acción debiera ser más rápida.
La visión frontal es excelente debido al capó corto e inclinado. La visibilidad lateral es satisfactoria, y la posterior pudiera mejorarse si el coche tuviera una ventanilla trasera más grande.
La fábrica Volkswagen no ofrece transmisión automática.
Al transitar sobre caminos fangosos, nevados o arenosos, el peso del motor trasero favorece considerablemente la tracción. Mientras descendía para efectuar la prueba en mi pendiente favorita, de un 32 por ciento, pude detener el VW en el punto más inclinado, y acto seguido dar marcha atrás para llegar hasta la cima nuevamente; esto es algo que el 75 por ciento de los autos norteamericanos son incapaces de hacer. El coche también ascendió hasta la cima de esa loma de 600 metros de largo, a 25 k.p.h. en baja, lo cual es más rápido de 10 que la mitad de los coches fabricados en los Estados Unidos pueden hacerlo. Por su parte el motor, como casi todas las máquinas enfriadas por aire, es más bien ruidoso.
Debido al poco peso que el VW tiene en el frente, su conductor, hasta que no se acostumbra, muestra cierta tendencia a excederse en el giro del manubrio de la dirección. Una desventaja es que sobre caminos helados o de grava suelta, al tomar curvas a gran velocidad, el extremo trasero muestra tendencia a “soltarse” ya patinar. Pero esto es algo-que no debe preocupar al conductor conservador.
El excelente gato mecánico ajusta dentro de un receptáculo en cualquiera de los dos estribos, con lo que el lado completo del auto puede levantarse para cambiar los neumáticos.
Cometí toda serie de abusos con el Volkswagen, sin que éstos afectaran en lo absoluto su funcionamiento y manejo. Al guiar un Volkswagen 150 kilómetros o más, desaparece la sensación de que se está en un coche pequeño. La impresión de seguridad que se experimenta en todo momento es completa. Considero, sin embargo, que el conductor del VW debe ser más cuidadoso, al dar una vuelta en el tránsito, que el chófer de un automóvil de tamaño mayor.
A mi juicio, el Volkswagen es un coche sumamente práctico, confiable, económico y de gran valor para toda persona interesada en el transporte a bajo costo. Casi todos los dueños del VW son propagandistas gratuitos. A dichos propietarios les encanta hablar de ese coche, y la mayor parte de ellos lo alaban las 24 horas del día. Aquél que critica al VW y dice que ni regalado lo querría, usualmente es quien nunca ha guiado o montado uno.
Las facilidades de servicio por lo general son buenas, especialmente en las grandes ciudades. Los concesionarios están bien surtidos de piezas de repuesto y, afortunadamente, el número reducido de modelos y los cambios infrecuentes permiten que hasta el distribuidor más pequeño pueda tener en existencia una línea completa de partes.

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